12 sitios · 10 consejos
Sevilla la decide el calor más que ningún otro factor: de junio a septiembre el centro es inhabitable entre las dos y las siete, y el plan que funciona parte el día en dos con una parada larga en medio. El resto del año se anda entera y es de las ciudades donde el paseo sin rumbo compensa tanto como la lista de sitios.
Sevilla en dos díasEl Alcázar a primera hora, las Setas al atardecer y Triana de noche. Un fin de semana entero esquivando el calor y las colas.2 días· 7 paradas
Sevilla en cinco díasLos monumentos con calma y la ciudad que no sale en las postales: Itálica, la Macarena y las noches de la Alameda.5 días· 12 paradas
MonumentoCasa de Pilatos
BarrioBarrio de la Macarena
MonumentoItálica
MiradorSetas de Sevilla (Metropol Parasol)
BarrioTriana
MonumentoPlaza de España
PaseoTorre del Oro y paseo del Guadalquivir
BarrioAlameda de Hércules
MonumentoCatedral y Giralda
MonumentoReal Alcázar
BarrioBarrio de Santa Cruz
MercadosMercado de Triana
💡De mayo a septiembre, la ciudad se hace de noche
Entre las dos y las siete de la tarde se pasan los 40 grados con facilidad y la calle se queda vacía por algo. Organiza las visitas a primera hora, come tranquilo, duerme la siesta como los de aquí, y sal otra vez a partir de las siete. Pelearse con el calor no es valentía, es perder el día.
💡A la Giralda se sube por rampas, no por escaleras
Se construyó para subir a caballo, así que son treinta y cinco rampas suaves en vez de peldaños. Es mucho más llevadero de lo que la gente teme, incluso con calor, y la entrada va incluida en la de la catedral.
💡De junio a septiembre el día se parte en dos
Entre las dos y las siete el centro es inhabitable y no es una exageración: se pasan de cuarenta grados con facilidad. Lo que funciona es salir a primera hora, encerrarse a comer y dormir, y volver a la calle al caer el sol.
💡En Semana Santa y Feria la ciudad es otra, y los precios también
Son las dos semanas más bonitas y las más difíciles: alojamiento al triple, calles cortadas por las procesiones y casi imposible moverse en línea recta. Merece la pena ir a propósito, pero no de paso.
💡Come donde comen ellos: cruza el río o baja a la Alfalfa
En las calles de alrededor de la Catedral y en Santa Cruz pagarás el doble por lo mismo. A diez minutos andando, en Triana o en la zona de la Alfalfa, las mismas tapas cuestan la mitad y los bares están llenos de gente del barrio. Y en barra siempre sale más barato que en mesa: es normal aquí, no te están timando.
💡En la barra se paga menos que en la mesa
Muchos bares tienen tres precios para lo mismo: barra, mesa y terraza. La diferencia se nota al final de la noche. Y la tapa se pide de una en una, no todo a la vez: se va probando y se cambia de bar.
💡El Real Alcázar se reserva con hora y se agota
Es lo más visitado de la ciudad y funciona con franja horaria. Sin reserva puedes quedarte sin entrar en todo el día. Cómpralo en la web oficial en cuanto tengas las fechas, no en la puerta.
💡Cruza a Triana para cenar, no para hacer la foto
Al otro lado del río los precios bajan y la cocina mejora, y el barrio se llena de gente de Sevilla y no de visitantes. El puente de Isabel II se cruza en cinco minutos desde el Arenal.
💡Las entradas del Alcázar se agotan casi a diario
En primavera y puentes vuelan con semanas de antelación. Se compran en la web oficial, con día y hora, y son nominativas. Si te quedas sin ellas, el truco es la visita nocturna: se libera aparte, casi nadie la conoce y el palacio iluminado y vacío es otra cosa.
💡La Plaza de España es gratis y se ve mejor de noche
No tiene entrada ni horario: es una plaza pública. De día en verano es un horno sin sombra; iluminada y con el parque al lado es otra cosa. Y el parque de María Luisa, pegado, es donde se respira a mediodía.
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