
La ciudad con calma, más Sintra y la costa de Cascais. Siete días para no dejarse lo que casi nadie ve por ir con prisa.
Toca un punto para ver cuál es y cómo llegar.
Una propuesta, no una obligación: al crear el viaje os lo repartís como queráis.
6 min andando hasta la siguiente
8 min andando hasta la siguiente
26 min andando hasta la siguiente
2.9 km hasta la siguiente
💡Hay playa a media hora en tren de cercanías
La línea de Cais do Sodré a Cascais va pegada al mar todo el rato y para en varias playas por el camino. Entra en el abono de transporte y es de los trayectos más bonitos que se pueden hacer con un billete urbano.
💡El pan y las aceitunas de la mesa se pagan
Lo llaman couvert y llega sin pedirlo: pan, mantequilla, queso, aceitunas. Si lo tocas, va en la cuenta. No es una estafa y es perfectamente legal, pero se puede devolver sin más si no lo quieres.
💡Sintra es un día entero, y con entradas compradas antes
Mucha gente la mete en una mañana y acaba viendo medio palacio con prisa. Son 40 minutos de tren, más autobús o taxi para subir a la sierra, y los billetes de Pena y Regaleira se agotan en temporada. Reserva la primera hora del día y vuelve al atardecer.
💡La calçada portuguesa resbala muchísimo con lluvia
Las aceras de Lisboa son de piedra pulida y en cuesta. Seca ya es traicionera; mojada es una pista de hielo. Con lluvia, baja por el centro de la calle o por las zonas con relieve, y olvídate de las suelas lisas.
💡Sintra es un día entero y hay que reservar
Los palacios se visitan con hora y están separados entre sí por cuestas y autobuses llenos. Meter Sintra y Belém el mismo día es el error más repetido: son dos días, o uno de los dos se queda a medias.
💡El tranvía 28 es transporte, no una atracción
Va lleno, es donde más carteristas hay de la ciudad y en hora punta no te dejará ni mirar por la ventana. Si quieres el paseo, cógelo al principio de la línea y a primera hora. Si solo quieres subir una cuesta, hay elevadores que hacen lo mismo sin cola.
💡Los elevadores van incluidos en el abono de transporte
Los funiculares de la Bica, la Glória y el Lavra tienen un billete suelto carísimo, pero entran en el abono diario. Con la tarjeta recargable subes las cuestas todas las veces que quieras por el precio de un día de metro.
💡En los pastéis de Belém, entra en vez de hacer cola
La cola de la calle es la del mostrador para llevar. Dentro hay varias salas con mesas y suele entrarse antes, con la ventaja de que te los sirven recién hechos. Canela y azúcar glas están en la mesa: se echan por encima, no vienen puestos.
💡Los miradores son gratis y son media ciudad
Santa Luzia, Portas do Sol, Senhora do Monte, São Pedro de Alcântara: no cuestan nada, están abiertos siempre y varios tienen quiosco con mesas. En Lisboa el plan de la tarde es encadenar dos o tres, y sale mejor que cualquier entrada.