
Un día por el otro lado: la fortaleza vacía, la casa que baila y el parque con la mejor vista de la ciudad. La misma Praga sin la cola de delante.
Toca un punto para ver cuál es y cómo llegar.
Una propuesta, no una obligación: al crear el viaje os lo repartís como queráis.
23 min andando hasta la siguiente
38 min andando hasta la siguiente
💡El billete se pica al subir y vale para tranvía, metro y funicular
Se compra en la máquina del andén o por la app y se valida en la maquinita amarilla al entrar. Los hay de treinta y de noventa minutos: con el de noventa cruzas la ciudad de sobra.
💡En los restaurantes del centro, mira lo que te ponen en la mesa
El pan, los frutos secos y la salsa que aparecen sin pedirlos se cobran, y se pueden devolver sin más. Y mira la carta antes de sentarte: en la plaza principal el mismo plato vale el triple.
💡La cerveza cuesta menos que el agua, y no es una forma de hablar
Medio litro de cerveza checa vale menos que una botella de agua en el mismo bar. Fuera de la plaza principal, cenar con cerveza sale por menos que un menú del día en casa.
💡No cambies dinero en las casas de cambio de la calle
En Chequia se paga en coronas, y las oficinas del centro anuncian cero comisión con un cambio malísimo. Saca de un cajero de banco y paga con tarjeta: te preguntará si quieres pagar en euros, y la respuesta es no.
💡Praga se ve entera antes de las nueve
El centro es pequeño y a media mañana está lleno de grupos. Madruga dos días y tendrás el puente, la plaza y el castillo casi vacíos; luego duerme la siesta como todo el mundo.